La mejor paella que he comido en mi vida y el mejor servicio que he recibido en Sto Dgo. Da gusto encontrar un lugar con atención, quienes venimos del Cibao notamos más estas cosas y de vdd que da gusto cuando te atienden como se debe, y siendo tan escaso en la ciudad, es hasta extraño. Se nota que es algo Familiar y de extranjeros, y que mal tener que decirlo, pero que bueno es sentirlo. El dueño salió a recibirnos al llegar y fue momentáneo aunque no lo dijera, saber que era ese Sr. quien estaba detras de esto, atento. NO DEJEN DE PEDIR LA PAELLA DE MARISCOS! hasta el pulpo estuvo sensacional.
Actualización: probamos las croquetas de lacon muy buenas, y uno de sus famosos arroces el de cordero, el cual estuvo bueno pero no al nivel que destaca la paella de mariscos.
Excelente comida, todo de muy buena calidad, presentación y preparación Excelente. La atención esmerada, pero Excelente excesiva, es tanta que incomoda, a los mozos y mozas, que son muy atentos, solo les falta colocarte la comida en la boca y eso, se vuelve desagradable.
Juan Salas
durante la última semanaJenniffer Montalvo
una semana atrásLa mejor paella que he comido en mi vida y el mejor servicio que he recibido en Sto Dgo. Da gusto encontrar un lugar con atención, quienes venimos del Cibao notamos más estas cosas y de vdd que da gusto cuando te atienden como se debe, y siendo tan escaso en la ciudad, es hasta extraño. Se nota que es algo Familiar y de extranjeros, y que mal tener que decirlo, pero que bueno es sentirlo. El dueño salió a recibirnos al llegar y fue momentáneo aunque no lo dijera, saber que era ese Sr. quien estaba detras de esto, atento. NO DEJEN DE PEDIR LA PAELLA DE MARISCOS! hasta el pulpo estuvo sensacional. Actualización: probamos las croquetas de lacon muy buenas, y uno de sus famosos arroces el de cordero, el cual estuvo bueno pero no al nivel que destaca la paella de mariscos.
valentina vargas
una semana atrásExcelente comida, todo de muy buena calidad, presentación y preparación Excelente. La atención esmerada, pero Excelente excesiva, es tanta que incomoda, a los mozos y mozas, que son muy atentos, solo les falta colocarte la comida en la boca y eso, se vuelve desagradable.
Onny Rodriguez
una semana atrásJosé Adolfo Jiménez Caraballo
una semana atrás